Oftalmologia

Volver al Indice

 

miércoles 27 de enero de 2010

Problemas oculares y cine 3D

Mirar de forma prolongada películas en tres dimensiones puede causar dolor de cabeza a personas con problemas mínimos de visión

La sensación extrema de sentirse dentro de una película atrae tanto a mayores como a niños. El objetivo principal de un filme en tres dimensiones es que el espectador la perciba del mismo modo que el mundo real, con la ilusión de profundidad. La tecnología lo ha logrado, pero el cerebro debe hacer un esfuerzo adicional que puede propiciar dolor de cabeza.

* Autor: Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
* Fecha de publicación: 25 de enero de 2010

El efecto de profundidad que se percibe al mirar una película en tres dimensiones (3D) es posible porque cada uno de los ojos, separados entre sí por una distancia aproximada de 6,5 centímetros, ve la imagen que tiene enfrente de forma ligeramente distinta (desde un mínimo ángulo diferente). Cuando el cerebro une estas dos imágenes en una sola, se crea la percepción en 3D. Este proceso, que representa una experiencia sensorial nueva, requiere un esfuerzo adicional del cerebro, frente al trabajo que hace al mirar una película convencional en dos dimensiones (2D).

En el primer caso, la ilusión que se crea no se calibra del mismo modo en el cerebro que en los ojos. Cuando hay un problema ocular, como pequeños desequilibrios musculares, se malgasta un gran esfuerzo que deberá cubrir el cerebro. No hace falta, por tanto, tener un defecto de visión grave. Basta con una pequeña tendencia a algunas anomalías, que incluso pueden pasar desapercibidas para quienes las tienen: estrabismo, ojo vago, algunos problemas de convergencia visual o visión descompensada de ambos ojos.

La disparidad entre el esfuerzo ocular y el cerebral ante esta nueva experiencia sensorial puede propiciar dolor de cabeza, según ha constatado el grupo de investigadores del oftalmólogo Michael Rosenberg, de la Universidad Feinberg de Chicago (EE.UU.). Este gasto excesivo del cerebro se traduce en una contracción de los músculos frontales que tratan de corregir el defecto de refracción (cambio de dirección). A pesar de que, en situaciones normales, el cerebro maneja con naturalidad muchos desequilibrios leves, no los consigue controlar ante películas en 3D.

No apto para todos los públicos

Se calcula que entre el 8% y el 12% de la población no es capaz de apreciar el efecto de las tres dimensiones o lo percibe de forma inapreciable. Esta circunstancia, precisa el oftalmólogo John Hagn, es más frecuente en personas sin una percepción normal de la profundidad, con problemas en los músculos oculares, cuyos ojos no están orientados en la misma dirección y tienen problemas al procesar este tipo de imágenes.

Los expertos estadounidenses aconsejan examinarse la vista antes de ver películas de cine tridimensionales y, en un futuro próximo, de televisión. La comercialización de este tipo de productos para uso doméstico es inminente. Los investigadores concluyen con la necesidad de estudios que evalúen hasta qué punto es común tener un dolor de cabeza tras ver una película en 3D. Por su parte, Rick Heineman, portavoz de RealD, proveedor de equipos de 3D para teatros y cines, asegura que tanto los dolores de cabeza como las náuseas son las razones principales por las que esta tecnología no ha despegado hasta ahora.

En definitiva, el cerebro se agota. Las gafas que se utilizan ahora (más cómodas que las bicolores) controlan cuál de los ojos ve la imagen en la pantalla. Una rápida sucesión de colores y bloqueos alternativos dan el efecto realista que se espera. Todo ocurre de manera tan rápida (144 veces por segundo) que el cerebro no es consciente de que dos imágenes se unen en una.

Visión estereoscópica

El principio de las películas en 3D se basa en la llamada visión estereoscópica. Esta denominación se refiere a la visión binocular de un objeto (la coordinación de ambos ojos en su utilización simultánea), que consigue integrar en el cerebro, en una sola imagen, dos que se ven desde puntos diferentes. Sólo los seres vivos que disponen de una posición frontal (los ojos situados en la frente, con una visión casi idéntica en ambos) perciben las imágenes tridimensionales.

Esta visión es muy típica en seres que necesitan moverse con seguridad de una rama de un árbol a otra, ya que sin ella es imposible calcular las distancias de forma correcta. También es indispensable para los depredadores, que necesitan conocer la distancia a la presa para cazar con eficiencia, o para las aves, que de lo contrario desconocen adónde dirigirse.

3D PARA DIAGNÓSTICO PRECOZ

Las técnicas de imagen médicas en 3D aportan a los especialistas fotografías muy cercanas a la realidad, ya que muestran la estructura interna de los órganos con una calidad excelente, por lo que cada vez se utilizan de modo más generalizado. Son un recurso valioso para el diagnóstico y tratamiento quirúrgico de muchas patologías. Para generar este tipo de imagen, se realizan muchos escaneos que, combinados por ordenador, crean modelos tridimensionales.

El estudio de prospectiva "Diagnóstico por Imagen", realizado por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) y la Fundación del Observatorio de Prospectiva Tecnológica Industrial (OPTI), confirma que las imágenes tridimensionales se encuentran entre las estrategias de desarrollo, en un futuro próximo, de técnicas de diagnóstico por imagen más precisas y menos invasivas. Por ahora, un nuevo ecógrafo en 3D, aparecido a finales de 2009, permite detectar tumores de mama en tan sólo 10 minutos, por lo que se facilita el diagnóstico.

Aunque esta técnica no debe sustituir la mamografía, algunos hospitales han mostrado su interés por adquirir un aparato de este tipo. El Hospital de Tarragona ya ha realizado más de 500 intervenciones con él. También la ecocardiografía transesofágica 3D, que muestra imágenes detalladas del corazón, podrá ayudar a los especialistas, sobre todo, a guiar tratamientos, aunque todavía está en fase de investigación.

http://www.consumer.es/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

domingo 4 de octubre de 2009

Se observa más desprendimiento de retina con un mayor estatus de ingresos

Los hallazgos no arrojan luz sobre el motivo de la relación, apuntan investigadores escoceses

MARTES, 29 de septiembre (HealthDay News/DrTango) -- Las personas ricas tienen el doble de probabilidades de sufrir de desprendimiento de retina que las más pobres, según investigadores escoceses que dijeron que no pudieron identificar el motivo de la disparidad

El desprendimiento de la retina, o sea la separación de la retina de su conexión en la parte trasera del ojo, por lo general ocurre como resultado de un rasgado de la retina. Si los pacientes no reciben tratamiento de inmediato, el desprendimiento de retina puede llevar a pérdida permanente de la visión.

El nuevo estudio incluyó a 572 pacientes diagnosticado con desprendimiento primario de retina en Escocia en un periodo de un año entre 2007 y 2008. El índice de desprendimiento de retina fue de 15.4 por 100,000 personas entre los pacientes más ricos, frente a 13.6 por 100,000 entre el segundo nivel de riqueza, 9.3 por 100,000 entre el tercer nivel, y de 6.9 por 100,000 entre los pacientes menos ricos.

Fue un hallazgo sorprendente que no se había reportado antes, afirmaron el Dr. David Yorston y sus colegas del Hospital general de Gartnavel en Glasgow.

"No encontramos una explicación satisfactoria para la mayor incidencia de [desprendimiento de retina] en los pacientes menos pobres. Es posible que una combinación de pequeñas diferencias en los factores de riesgo conocidos, como miopía y una cirugía previa de cataratas den cuenta de la diferencia", escribieron. "Sin embargo, no podemos excluir la posibilidad de que la riqueza se asocie con algún otro factor de riesgo desconocido hasta ahora".

El informe aparece en línea en la edición del 29 de septiembre de la revista British Journal of Ophthalmology.

http://healthfinder.gov/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

lunes 17 de agosto de 2009

Ellos miran por ti, mira tú por ellos

No sólo la piel, también los ojos sufren los estragos del sol: unas gafas de sol homologadas, con protección ultravioleta y filtro solar ayuda a combatirlos

Es la única parte de nuestro cuerpo que no necesita crema solar y no se broncea. Sin embargo, es más sensible al sol que cualquier otra. Las radiaciones solares, mejor dicho, sus efectos, pueden causar a nuestros ojos patologías irreversibles. La razón es que los ojos son veinte veces más sensibles a los rayos solares que la piel. Y, a diferencia de ésta, los ojos no producen melanina, por lo que es menor su capacidad natural de protegerse frente a la radiación del sol. Cierto es que son muchas las personas que utilizan gafas de sol habitualmente, pero el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos asegura que tan sólo un 4% de la población española es consciente de los daños que el sol puede provocar en los ojos, lo que hace que se adquieran numerosos pares de gafas que no cumplen con los estándares de calidad necesarios para evitar los problemas de una sobreexposición solar. Porque no sirve cualquiera. Las gafas deben estar homologadas y cumplir unos estándares mínimos de calidad. Algo que aún no tenemos muy claro, ya que se estima que de cada tres pares de gafas de sol vendidas en España durante el año pasado uno no superaba los criterios de calidad exigibles. Aunque anualmente se vendan en nuestro país unos 28 millones de pares de gafas, el problema es que con frecuencia se elige los modelos de moda, los más baratos o los que más se piensa que favorecen estéticamente y se desprecia criterios esenciales, como la calidad del producto y los riesgos que supone usar unas gafas inadecuadas o de deficiente calidad.

Fecha de publicación: 14 de agosto de 2009

Gafas de mala calidad: los riesgos

Conjuntivitis, dolores intensos de cabeza, lesiones en los párpados, cataratas prematuras, quemaduras en la córnea y pérdida de visión son los problemas que pueden causar el uso continuado de gafas de sol de calidad deficiente. La Organización Mundial de Salud (OMS) establece que la radiación ultravioleta que reciben los ojos tras unas gafas inadecuadas, unida al deterioro de la capa de ozono atmosférica, causará en los próximos años un gran incremento de las cataratas, factor a su vez desencadenante de 17,5 millones de casos de ceguera anuales y otras anomalías relacionadas con la salud visual y ocular.

Las gafas que se regalan con la compra de una revista, las adquiridas a última hora en un puesto ambulante en el paseo marítimo o el mercadillo, en tiendas de "todo a un euro" o en bazares chinos no son las gafas de sol que nuestros ojos se merecen. Los expertos en salud de CONSUMER EROSKI recomiendan que, al igual que hemos incorporado el uso del protector solar a nuestra rutina cotidiana de los días soleados, ha llegado el momento de prestar más atención a nuestros ojos. Ni el precio ni los caprichosos dictados de la moda deben ser los fundamentales criterios a tener en cuenta en el momento de elegir y comprar unas gafas de sol. Nos va la vista en ello.

Las gafas malas engañan al ojo

El ojo humano es un órgano tan frágil como valioso: más del 80% de la información que recibimos nos llega a través de los ojos. Ahora bien, en este conjunto vienen también las radiaciones solares y una prolongada exposición frente a ellas sin la protección adecuada puede causar graves problemas oculares. Hay tres tipos de radiaciones solares, y cada uno produce lesiones distintas en las diversas partes que componen el ojo. Las radiaciones ultravioleta (UV), las más dañinas y siempre presentes (se encuentran en la atmósfera, incluso con tiempo nublado), son responsables del envejecimiento prematuro del ojo, de las alteraciones en la córnea y de los daños en la conjuntiva. Los rayos infrarrojos causan la sensación de calor, al tiempo que queman. El ojo, por su composición acuosa, absorbe los infrarrojos con el riesgo de que la córnea se recaliente y llegue a quemarse. Y, por último, se entiende por radiaciones visibles la cantidad de luz natural que percibimos y que sin la protección adecuada pueden dañar la retina.

La diferencia fundamental entre unas gafas de sol sin la debida homologación y las que sí la tienen es que las primeras sólo filtran los rayos visibles, y no la radiación ultravioleta. De esta manera, engañan al ojo: la pupila se dilata más al detectar menos cantidad de luz, pero en el ojo entra una mayor cantidad de radiación ultravioleta e infrarroja perjudicial, con lo que se incrementa el riesgo de lesiones oculares. El problema es que la radiación solar se almacena en el cristalino y no se elimina. Los ojos tienen capital solar, es decir, el efecto de las radiaciones es acumulativo.

Ojo con las lesiones oculares

De motero, de surfista, de aviador, las más fashion... las gafas de sol representan toda una expresión de estilo. No hay problema alguno en ello, pero si lo hay cuando el fabricante crea un complemento estético que carece de garantías y no cumple con esos estándares de calidad que convierten a las gafas en un elemento de protección para nuestros ojos. Esa falta de protección es, precisamente, la responsable de un número cada vez mayor de dolencias oculares, muchas de ellas graves. Dolores intensos de cabeza, conjuntivitis y fotofobias anormales (intolerancia y temor a la luz) se deben a la utilización de gafas de sol de mala calidad, con lentes que no disponen de los filtros adecuados para evitar el paso de la radiación ultravioleta a los ojos y de las distorsiones anómalas de la imagen.

Además, las gafas de calidad deficiente acostumbran a tener las lentes talladas irregularmente, por lo que los usuarios pueden ponerse, sin ser conscientes de ello, gafas de sol con una pequeña graduación y sufrir horas después dolores de cabeza por este motivo. Otra de las consecuencias más importantes de la falta de fotoprotección ocular es la aparición de cataratas prematuras, primera causa de ceguera en el mundo, que se produce cuando el cristalino- la lente natural que permite la formación de la imagen sobre la retina- se vuelve opaco debido a la agresión permanente de la radiación solar.

La degeneración macular, enfermedad que afecta al centro de la retina y cuya aparición está relacionada con la acción de las radiaciones solares, es otra de las lesiones oculares que cualquiera puede sufrir si no se protege los ojos correctamente. Menos grave que la anterior dolencia pero igual de molesta es la conjuntivitis (inflamación de la conjuntiva) motivada por la exposición de los ojos al sol, así como la queratitis (inflamación de la córnea), el enturbiamiento del humor acuoso del ojo, las lesiones degenerativas en la piel de los párpados, las diferentes formas de retinopatías, o la molesta y continua sensación de tener arenilla en los ojos.

Mirar por la calidad de las gafas

La normativa comunitaria de 1997 (EN 1836) recoge una serie de estándares que han de cumplir las gafas antes de salir al mercado. En primer lugar, deben superar las pruebas de laboratorio, desde las mecánicas, como valorar las posibilidades de que se deforme la montura, hasta mediciones con un espectrofotómetro que analiza la capacidad de filtrar la luz visible y los rayos ultravioleta. Tras superar estos controles, consiguen la 'marca CE', criterio de calidad mínimo, aunque algunas gafas de mercadillos y bazares lucen esta marca sin haber superado los controles de calidad. Por eso, nos debemos fijar además en que esta homologación CE se acompañe de una etiqueta adicional -normalmente enganchada a la patilla en la que también se dan las instrucciones de limpieza y conservación- donde el fabricante o el importador se responsabilicen de que el artículo cumple las garantías europeas.

Además de la certificación CE, hay que fijarse que en el etiquetado o pegatina colocada en la lente se faciliten ciertas informaciones como el filtro solar, la normativa que cumple o si protege o no contra los rayos ultravioleta (UV). Porque, así como las cremas solares tienen distintos factores de protección en función de cada tipo de piel, también hay diferentes filtros para las lentes solares con distinta numeración de acuerdo a las necesidades de cada usuario. Estos filtros van del 0 al 4, a mayor luminosidad solar del ambiente, más alto deberá ser el filtro de la lente.


El cero se utiliza para lugares de poca luz, para el invierno o para cielos muy encapotados. Las gafas de filtro cero absorben un 20% de la luz solar. El filtro 1 es el más apropiado para espacios con baja luminosidad solar: ciudades con luz y sol moderado, ya que estas lentes absorben hasta un 56% de la radiación. El filtro 2 se utiliza para lugares con una luminosidad media, incluidos los inviernos muy luminosos. Es idóneo para actividades deportivas como correr, o andar en bicicleta y son, junto con las lentes de filtro 3, las gafas más vendidas. El filtro 3 es adecuado para entornos con una gran luminosidad solar, como la existente en un día soleado en la playa o el campo y absorbe hasta un 90% de la luz. Por último, el filtro 4 está diseñado para gafas de sol que se utilicen en deportes de alta montaña, superior a 3.000 metros, o acuáticos. Su capacidad de absorción solar, que llega hasta el 97%, las convierte en inadecuadas para la conducción de automóviles, ya que en un túnel o zona sombreada limitaría excesivamente la visión. En la elección del filtro solar, el color del propio ojo también influye. Los usuarios que más precauciones deben tomar son los de ojos azules, y tras ellos los de ojos verdes y, finalmente, las de los ojos marrones y más oscuros.

Las hay baratas y buenas

El precio puede ser indicativo de la calidad, y de hecho las gafas más caras acostumbran ser de buena calidad, pero, y he aquí la clave, las hay baratas y de calidad satisfactoria. Un análisis comparativo de la revista CONSUMER EROSKI publicado el pasado verano, y en el que se estudiaron 20 gafas cuyos precios iban desde 12,90 hasta 286 euros, comprobó que todas cumplían con las exigentes pruebas de la norma europea EN 1836:2006 que regula la calidad de las gafas de sol. Esto es, las veinte filtraban la radiación ultravioleta casi por completo, eran aptas para conducir y superaban las pruebas de resistencia. Los especialistas en óptica pueden argumentar que en gafas con tanta diferencia en el precio las diferencias no se reflejan en la protección solar, sino en calidad y nitidez de la visión. Parece muy probable que sea así, pero lo cierto es que lo relevante en materia sanitaria es la protección ante los rayos solares, la salud de los ojos.

Los "peques" corren más peligro

Los niños pueden sufrir problemas en los párpados o en los lagrimales como consecuencia de la exposición solar, pero son quienes menos utilizan las gafas de sol. Debemos convencer a los niños de que se pongan las gafas de sol en verano, a veces incluso en la sombra, ya que superficies como la arena y el agua reflejan la luz solar. Y procurarles las gafas adecuadas, -obviamente las de mala calidad, y qué decir de las de juguete y similares, quedan descartadas- y hay que acostumbrarles desde muy pequeños a llevarlas. El criterio a seguir en la elección de gafas infantiles es el mismo que para los adultos, con la salvedad de que conviene comprar las más cerradas por los laterales para asegurarnos de que no entre la luz. Las más apropiadas para los pequeños son las que, en lugar de sujetarse con patillas, incorporan una goma ajustable a la cabeza. De esta manera se evita que se caigan y se rompan mientras corren y juegan. Decirles que les sientan bien y les hacen más guapos o mayores, y comprarles unas que les gusten y les resulten cómodas es comenzar con buen pie.

Elegir bien las gafas de sol

No sirve cualquier par de gafas de sol. Los expertos en salud de CONSUMER EROSKI proponen una serie de consejos para acertar en la compra:

  • Establecimiento. Hay que acudir a establecimientos especializados como ópticas o farmacias, en los que contaremos con el asesoramiento de profesionales. De todos modos, muchas tiendas de moda venden gafas de sol con protección solar adecuada.
  • Material. Las lentes deben ser de cristal u orgánicas, y nunca de plástico. En las lentes orgánicas es más sencillo introducir sustancias absorbentes de los rayos UV, mientras que las lentes de cristal deben incluir filtros especiales, que se colocan por encima del cristal.
  • El color. Los colores más aconsejables son el gris, por ser el más neutro, el que menos distorsiona las tonalidades; y el marrón, porque mejora los contrastes y ofrece una protección mayor.
  • Filtro. Hay que establecer el filtro en función del ambiente en el que se vayan a usar preferentemente esas gafas. Los filtros solares de las gafas van del 0 al 4.
  • El tamaño. Conviene seleccionar modelos que protejan los ojos en su totalidad entre la montura y el cristal, y no solamente contra los rayos que llegan frontalmente, sino también contra los laterales.
  • Homologadas. Las gafas de sol deben lucir el sello CE que asegura que cumple con la normativa de la Unión Europea. Pero deben cumplir asimismo el estándar europeo sobre gafas de sol EN 1836:1997, especificar el número de filtro solar que incorpora la lente y aclarar si protegen o no contra la acción de los rayos ultravioleta (UV).
  • Cuándo usarlas. El riesgo de lesiones oculares causadas por la luz solar es mayor entre las 10:00h y las 16:00 horas, ya que es la franja horaria en la que mayor penetración tiene los rayos solares.

http://www.consumer.es

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

martes 21 de julio de 2009

Se presenta una lentilla que permitirá controlar la presión intraocular a los enfermos de glaucoma

Esta dolencia, principal causa de ceguera, afecta al 2% de la población española

* Fecha de publicación: 19 de julio de 2009

Una lentilla contra el glaucoma, una enfermedad que actualmente es la principal causa de ceguera y que afecta al 2% de la población española, constituye uno de los últimos avances en el terreno de la nanociencia. El innovador dispositivo se ha dado a conocer en el marco de los Cursos de Verano que la Universidad de Málaga (UMA) celebra en Ronda hasta el próximo 24 de julio.

Se trata de una lentilla que contiene cristales polímeros con una hipersensibilidad a la deformación y la temperatura, que puede llevar el paciente durante las 24 horas del día y que transmitiría los datos de su presión intraocular a un dispositivo, tipo PDA o similar. Dicha información se enviará en tiempo real al médico o se almacenará, en su caso, para el posterior análisis o seguimiento del paciente, explicó Jaume Veciana, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y miembro del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona.

Este método de seguimiento y control del glaucoma ya se ha probado con éxito en animales, concretamente en cerdos. "En un par de años podremos mejorar la tecnología para ponerla plenamente al servicio de pacientes aunque el dispositivo no está terminado", apuntó Veciana. La lentilla ya está fabricada, pero ahora hay que instalar una antena en la misma, que mediante la colocación de un receptor en unas gafas, transmitirá los cambios de presión intraocular a un ordenador de bolsillo, donde se almacenarán los datos, detalló el investigador.

La clave de este avance está en la fabricación de materiales que poseen un grado de sensibilidad 20 veces mayor que los que actualmente se comercializan en el mercado. Además se trata de un material altamente flexible y transparente, otras dos cualidades que lo hacen aún más atractivo, añadió Veciana. Su aplicación no es complicada, no requiere técnicas muy elaboradas y, además, su coste no es excesivamente elevado, agregó.

"El fin último de este avance es dar respuesta a una necesidad del ciudadano, buscando aplicaciones a la investigación científica; hay una enfermedad muy seria, el glaucoma, cuyo origen no esta del todo claro pero en la que son determinantes los cambios de presión intraocular", afirmó Veciana. "Actualmente, las medidas de presión intraocular se hacen de forma puntual, mediante la aplicación de unas gotas; este dispositivo permitirá que el paciente esté durante todo el día midiendo su presión", explicó el experto, que vaticina que la lentilla se convertirá en todo un avance para los enfermos que padecen glaucoma.

http://www.consumer.es/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

lunes 20 de julio de 2009

Una nueva alternativa para corregir la miopía

Investigadores señalan que lentes hechas de una sustancia similar al colágeno ofrecen esperanzas para los que no pueden someterse a la LASIK

JUEVES, 16 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Investigadores japoneses señalan que las personas que tienen miopía y que no pueden someterse a la LASIK, podrían beneficiarse de la implantación de lentes fabricadas a partir de una sustancia similar al colágeno.

Apuntaron que la técnica LASIK "goza de mucha popularidad como método quirúrgico seguro y eficaz para corregir la miopía, pero los pacientes que tienen miopía severa o corneas delgadas afrontan algunas restricciones para evitar el riesgo de desarrollar keratectasia [un debilitamiento de la córnea]".

Los primeros informes encontraron que las lentes implantables hechas a partir de un copolímero de colágeno eran eficaces para corregir los problemas de visión de moderados a severos. La implantación es reversible y las lentes son intercambiables. Sin embargo, existe la preocupación de que las lentes pueden causar complicaciones como cataratas, pérdida del recubrimiento celular del ojo y glaucoma.

En este estudio, investigadores de la Facultad de medicina de la Universidad de medicina de Kitasato en Kanagawa evaluaron 56 ojos de 34 pacientes que recibieron lentes implantables. Los pacientes se evaluaron en intervalos regulares durante cuatro años después de la implantación.

Luego de cuatro años, 44 de los ojos (79 por ciento) estaban dentro de las 0.5 dioptrías (unidad de potencia óptica de una lente) de la corrección objetiva y 52 de los ojos (93 por ciento) dentro de una dioptría, halló el estudio.

Los investigadores escribieron que "los resultados fueron buenos en todas las medidas de seguridad, eficacia, predecibilidad y estabilidad para la corrección de la miopía alta durante los cuatro años de seguimiento". No encontraron complicaciones que pusieran en peligro la visión durante el periodo de seguimiento, dijeron.

Concluyeron que estas lentes implantables "podrían ser una buena alternativa para el tratamiento de la miopía de alta a moderada. Se necesita una observación cautelosa más prolongada por un periodo superior a los cuatro años para evaluar las complicaciones de aparición tardía de esta técnica quirúrgica".

Los resultados del estudio aparecen en la edición de julio de Archives of Ophthalmology.

http://healthfinder.gov/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

domingo 17 de mayo de 2009

El consumo regular de ácidos grasos omega-3 reduce el riesgo de ceguera en mayores

Entre los factores se incluyen la edad, marcadores genéticos, y el hábito de fumar que es el único factor que puede modificarse voluntariamente, aunque estudio previos ya sugerían una conexión de los efectos protectores del consumo de estos alimentos y otros factores como el tabaquismo, ácidos grasos omega-6 insaturados o los betacarotenos y la tasa de colesterol total

Madrid (13-5-09).- El consumo regular de pescado, nueces, aceite de oliva y otros alimentos que contienen ácidos grasos omega-3 y evitar las grasas trans parece asociarse con un menor riesgo de degeneración macular asociada a la edad (DMAE), según un estudio de la Universidad de Sidney en Australia que se publica en la revista Archives of Ophthalmology. La DMAE es la principal causa de pérdida grave de la visión en los mayores de 65 años en el mundo desarrollado y sus factores de riesgo incluyen la edad, marcadores genéticos y el tabaquismo.

Los investigadores, dirigidos por Jennifer S.L. Tan, estudiaron a 2.454 participantes del Estudio de los Ojos Blue Mountains que comenzó en 1992 hasta 1994. En ese momento los participantes completaron un cuestionario de frecuencia alimentaria que se analizó para determinar su consumo de varios ácidos grasos. Los autores emplearon fotografías digitales de la retina para evaluar el desarrollo de la DMAE cinco y diez años después.

Los resultados mostraron que después de ajustar factores como la edad, el sexo y el tabaquismo, el consumo de una ración de pescado a la semana se asociaba con un 31 por ciento menos de riesgo de desarrollar DMAE precoz. La asociación era mayor entre los individuos con un menor consumo de ácido linoleico, un ácido graso omega-6 insaturado que se encuentra en los aceites vegetales. El consumo de entre una y dos raciones de nueces a la semana se asoció con un 35 por ciento menos de riesgo de DMAE precoz.

Los autores concluyen que estos descubrimientos apoyan la hipótesis de que un mayor consumo de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y el consumo regular de pescado y nueces en la dieta podría proteger contra el desarrollo precoz de la DMAE. Estos ácidos grasos podrían proteger los ojos al evitar la acumulación de placas en las arterias o al reducir la inflamación, la formación de vasos sanguíneos y los daños celulares asociados al oxígeno en la retina.

Según los investigadores, los descubrimientos también apuntan a que el equilibrio entre varios nutrientes es esencial para maximizar el beneficio nutricional. Los autores concluyen que serán necesarios nuevos estudios para determinar si el cambio de dieta o los suplementos podrían prevenir o retrasar el desarrollo de DMAE.

En otro estudio dirigido por Elaine W.T.Chong del Centro de Investigación de los Ojos en Australia se analizaron 6.734 individuos de entre 58 y 69 años. Entre 1990 y 1994, los investigadores evaluaron el consumo de nutrientes de los participantes a partir de un cuestionario de frecuencia alimentaria y fueron seguidos en relación al desarrollo de DMAE entre 2003 y 2006.

Los resultados de este otro trabajo mostraron que las personas que consumían mayores niveles de grasas trans insaturadas, descubiertas en productos horneados y alimentos procesados, eran más propensas a tener DMAE avanzada. Sin embargo, aquellas que consumían mayor cantidad de ácidos grasos omega 3 eran menos propensas a desarrollar DMAE precoz.

Según los investigadores, el consumo de 100 mililitros o más de aceite de oliva por semana frente a un consumo de menos de 1 mililitro se asoció con una menor prevalencia de DMAE avanzada. Los autores concluyen que las personas que siguen una dieta baja en alimentos procesados y en ácidos grasos trans-insaturados y rica en ácidos grasos omega-3 y aceite de oliva podrían beneficiarse de alguna protección frente al desarrollo de DMAE.

http://www.azprensa.com/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 

martes 3 de marzo de 2009

La degeneración macular podrá detectarse antes de producir síntomas

Una nueva técnica ha permitido registrar por primera vez en imágenes las células oscuras presentes en la retina de una persona viva y responsable de mantener la sensibilidad a la luz de las células de nuestros ojos

Madrid (3-3-09).- La posibilidad de ver la capa de células oscuras, casi invisible, puede ayudar a los médicos a identificar en sus estadios iniciales muchas enfermedades oculares antes incluso de que el paciente note los síntomas. El hallazgo se publica en la revista Investigative Ophtalmology and Visual Science

"Nuestro objetivo ha sido determinar qué factores desencadenan realmente la degeneración macular, una de las enfermedades oculares más prevalentes", declaró David Williams, director del Centro de Ciencia Visual y profesor del Instituto de Optica en la Universidad de Rochester.

"La degeneración macular afecta a una de cada diez personas por encima de los 65 años, y su prevalencia sigue en incremento, de forma que cada vez es más común. Sabemos que esas células oscuras de la retina están relacionadas con la degeneración macular, y ahora podemos registrarlas en imágenes en ojos de personas, lo que nos permitirá detectar la enfermedad en estadios mucho más precoces".

http://www.azprensa.com/

 

Volver al Indice

 

Bookmark and Share

 

 


 
  • Patrocinan: [1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]